Miércoles 1 de mayo de 2019
35,5 km | 8:30 h en mov. 11 h en total | 713 m subida | 620 m bajada (IBP: 100)

Nos levantamos más o menos con la salida del sol a las 7 de la mañana, nos preparamos allí mismo el desayuno recogemos y un poco más tarde de las 8 comenzamos a caminar.

Puente a la salida del pueblo
Alcornoques cerca del pueblo

Salimos por campos de olivos hasta llegar a un embalse con bosque de alcornoques y bastantes aves, también hay un refugio para dormir y avistamiento que hay que pedir las llaves en el pueblo por lo que no sirve para estar de travesía.

El embalse
El refugio de avistamiento de aves

Llegamos a Cerezo que es una aldea pequeña en la que hacemos una parada para cargar agua y descansar y seguimos camino hacia Mohedano, atravesando fincas ganaderas.

Impresionantes prados de flores amarillas

Llegamos a el pueblo que es bastante grande, con bastante sed y soñando con un granizado de limón (este sueño, aunque parezca mentira no lo veremos cumplido en todo el recorrido), no tenían granizado así que nos conformamos con un polo de hielo y una cerveza, tomados en la terraza trasera a la sombra de una parra.

Polo, cerveza y tapa a la sombra de una parra

Sobre las 12 empezamos de nuevo a caminar hacia la comarca de las Hurdes que nos tiene bastante intrigados, la desconocemos totalmente. Pasamos por un área de descanso con mesas y una charca grande.

Zona de descanso con mesas y charca pero sin fuente

Para pasar hacia las Hurdes tenemos que subir y es lo que hacemos desde la salida del pueblo, entre huertos y campos, algunos de ellos sobre todo en la parte más alta abandonados, nos llama la atención que en los huertos o masías tienen al menos un naranjo en el terreno.

Jaras y encinas

Tras una buena subida llegamos al collado del Gamo que hace frontera entre el valle de Ambroz y el de las Hurdes, en el collado hay una ermita y una fuente impresionante, es cierto que llegamos a ella sofocados y con sed y tenía un chorro de agua grande y fresca en la que nos sumergimos bebiendo y refrescándonos la cabeza, hasta el siguiente pueblo teníamos solo bajada eso nos daba animo y descansamos un rato disfrutando del paraje que a pesar de estar pegado a la carretera es muy agradable. En el porche de la ermita se podría pernoctar en caso de necesidad.

La ermita del collado del gamo
La explendida fuente del alto del gamo

La bajada a Casar de Palomero se realiza por la carretera con bastante arcén, el valle es mucho más verde que el que hemos dejado y cambia la vegetación haciéndose más boscosa y frondosa.

Al girar del collado vemos Casar y las Hurdes

Paramos en el primer bar (Bar la Jarana) a comer, teníamos buenas referencias de Internet, y aunque había cambiado de dueños comimos muy bien, 25€ los dos.

Una super hamburguesa del Casar de Palomero
Bajando por las calles de El Casar, la gente esta en la plaza

En el pueblo estaban de fiestas, tras la comida lo recorrimos para bajar hasta la rivera del rio Los Ángeles, lo cruzamos y nos tumbamos en la orilla bajo los chopos a descansar y hacer la digestión, Voro no se puede resistir y se da un baño, yo dormito como gato bien comido.

Abajo del todo del pueblo esta el río, donde descansamos
Este puente lo cruzamos para bajar al río

Tras la siesta a eso de las 5 de la tarde salimos por la carretera hasta un poco después que tenemos mascada la salida de la carretera hacia una pista por la que discurre el GR, el camino va subiendo por una ladera, al poco dejamos de ver marcas seguimos el track que nos cruza al otro lado del barranco y nos vemos por bancales sin ver marcas y encontrando maleza impenetrable hacia donde nos envía el track, tras dar bastantes vueltas y atravesar algún trozo de maleza llegamos a un sitio en el que vemos marcas de GR ya viejas pero la senda esta perdida, no se puede avanzar, llevamos 2 horas caminando sin conseguir avanzar, decidimos dar marcha atrás e intentar llegar a la carretera para acceder a Camino Morisco por la misma en vez de atravesando el monte.

Poco antes de llegar a la carretera siguiendo una pista encontramos unas marcas nuevas de GR, al parecer han anulado el anterior pero no lo han marcado en el acceso antiguo, decidimos no cogerlo ya que hemos perdido la fe en este tramo y el track va bastante alejado, damos un a buena vuelta y accedemos al pueblo por la carretera se ha hecho tarde y no nos da tiempo a llegar a Pino Franqueado, donde queríamos llegar y dormir en su camping.

Antes de entrar en Camino Morisco pasamos por un área de descanso con mesas y fuente.

Área de descanso a la entrada del pueblo

Cenamos y dormimos en el hotel El Abuelo, dormir y cenar 76€ los dos, la cena fue una ensalada de naranja con huevo frito y carrilleras al Pedro Ximenez, de lujo, muy bien después del desastre de fin de etapa que habíamos tenido.

Ensalada de naranja con huevo frito

Le comentamos al dueño del hotel lo que nos ha pasado y dice que lo comentará en la reunión que tienen los hosteleros y comerciantes con los de turismo, al parecer valoran bastante el GR y la gente que llega por el, aunque no es mucha gente es un goteo constante.

En la habitación del hotel de nuevo como un señor Voro escribe su crónica:

Séptima etapa
El sol siempre sale incluso si te pierdes en las Hurdes.
Ayer después de comprobar que en Ahigal no había posada, ni hostal, ni sitio para quedarse, preguntamos por una fuente, y al parecer también había problemas con la potabilización del agua, y nos mandaron junto a las escuelas, que se encuentran en las afueras del pueblo, el parque junto a las escuelas tiene una fuente sin agua y un espacio bonito con bancos de piedra, tenia hierba de más de medio metro que lo tapaba todo. La única fuente en activo estaba en el recinto escolar y se podía entrar por una puerta trasera abierta y que albergaba una pista de padel, un campo de fútbol y un frontón. Por proximidad a la fuente decidimos quedarnos en el frontón, allí nos aseamos e hicimos la colada diaria. Paco montó la tienda mientras fui a por unos bocatas para cenar y después nos hicimos una sopa en nuestro hornillo.
El suelo está duro y se duerme a ratos, pero se duerme.
El sol siempre sale y a eso de las 7 nos levantamos, recoger y preparar el desayuno cuesta hora y pico.
A las 8,20 salimos de Ahigal con dirección a Cerezo, salimos entre olivos y unas pequeñas huertas y pasamos por un pequeño embalse que bordeamos, los peces saltan en el agua y en el cielo vemos cigüeñas, garzas y algún águila perdicera, los alcornoques se hacen presentes con sus troncos rojos después de «la saca», es una zona muy bonita aunque el agua no parece muy limpia. El camino nos trae a Cerezo entre olivos y tierra baldía. Paramos en una fuente y rellenamos las botellas y seguimos caminando hacia Mohedano de Granadilla, el camino empieza a ascender y después de pasar por fincas con ovejas, caballos y vacas, los olivos dominan el paisaje, tenemos sed y aunque el sol no castiga tanto como ayer, ya hace calor y nos apetece tomar un granizado de limón, así que cuando llegamos a Mohedano pedimos granizado en un bar que no tienen y nos conformamos con un polo de hielo y una cerveza, estamos en un patio a la sombra muy bien y a eso de las 12 decidimos remprender la marcha hacia Casar Palomero el primer pueblo de las Hurdes, pasamos por una laguna de las muchas que tiene Mohedano y ascendemos entre lomas de olivos, a la salida del pueblo hay una cooperativa de aceitunas verdes, y olivos los hay por todas partes, en un valle intermedio entre colinas que seguimos ascendiendo aparece un huerto abandonado con un magnifico naranjo y paramos a comer naranjas, en el bosque aparecen pinos, seguimos la ascensión hasta el collado y vuelven los olivos, el ambiente es caluroso y seco. Al llegar al collado que separa el valle de Ambroz de las Hurdes es el puerto del Gamo, cuenta la tradición que una cruz fue apedreada por unos judíos, y que estos tuvieron que pagar la construcción de una ermita, junto a una fuente de caño espectacular. Decimos adiós al Ambroz y vemos las Hurdes, parece un valle mas verde, repleto de colinas cultivadas y montañas verdes de bosques variopintos, de pinos robles, castaños, fresnos, todo parece muy vivo..
La carretera para ir a Casar Palomero dispone de un arcén transitable y lo hacemos hasta llegar al pueblo, paramos en el primer bar que sale a nuestro encuentro y comemos muy a gusto, después recorremos el pueblo en fiesta por la cruz y bajamos casi un km al puente y descansar en la ribera del rio Los Ángeles, a eso de las cinco y después de una siesta hecha por Paco y bañarme en el rio yo, emprendemos marcha hacia Camino Morisco para acabar llegando a Pino Franqueado, pero no, algunas veces las cosas no salen según lo previsto y después de varias horas andando perdemos las marcas del GR, y el track que maneja Paco nos lleva a un sitio impracticable, empezamos a dar vueltas por la zona y no damos con el camino, me doblo el pie y seguimos buscando y cuando son las siete decidimos dar la vuelta y buscar otro camino, y entonces por una senda encontramos una marca abandonada, nos ponemos contentos, pero no hay salida, seguimos rodeados de tanta maleza que es imposible avanzar, con el «rabo» entre las piernas y regresamos hasta encontrar una pista que nos lleva a Camino Morisco, la vuelta es grande y decidimos quedarnos en ese pueblo y no intentar llegar a Pinofranqueado. Nos hemos perdido y hemos hecho 36 km, aunque para el camino solo valen 28km.
Equivocar el camino es…..repetir….y esperar que mañana salga mejor.
Ya estamos en las Hurdes y me parece un lugar especial y muy bello.

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