Viernes 26 de abril de 2019
29 km | — h en total | 1.331 m subida | 782 m bajada (IBP: 116)

Hoy vamos a acercarnos y subir a la sierra de Gredos, el planteamiento inicial era dormir en el puerto del Pico que hay una fuente en un bosque que hay al lado de la carretera, pero justo el jueves por la noche cuando llegamos a Cebreros por la sierra nevó y aunque en el puerto la nieve vimos que casi había desaparecido, la previsión de temperatura era bajo cero, por ello decidimos quedarnos a dormir en la Venta Rasquilla.

Vemos a lo lejos los restos de la nevada
Subimos por pista

Comenzamos a andar a las 8:20, hoy vamos a tener bastante desnivel y comenzamos subiendo, vamos a buscar un collado para salvar las colinas que tenemos delante, seguimos subiendo hasta llegar al campo de fútbol de Navaluenga esta en lo más alto donde corre bastante viento, por ahora solo hacen uso las vacas. Bajamos hacia el pueblo, pero el GR pasa por el lado, nosotros nos desviamos y entramos a comprar pilas y fruta, cada vez nos apetece más comernos una pieza de fruta cuando hacemos paradas, entra muy bien es jugosa y dulce.

Antes de llegar al pueblo hay una ermita
A la salida del pueblo una bomba manual saca el agua para la fuente

Volvemos al GR y caminamos entre vallados de piedra vemos algún corzo, seguimos subiendo ya estamos a más de 1.200 m, como en el pueblo los bares aún estaban cerrados buscamos un lugar para parar y comer algo de fruta y unos rollitos de anís que hemos comprado, lo hacemos en una bajada dentro de una senda que se esconde porque hace bastante viento, sentados y apoyados en el lateral descansamos un poco disfrutando del sol y la ausencia del viento, no hace tanto frío como esperábamos pero la temperatura aún es baja.

Las rocas redondeadas por el viento recuerdan a las de la sierra de Madrid

Seguimos subiendo yo uso un camellbag para el agua por lo que voy bebiendo según necesito, pero Voro lleva botellas de agua por lo que tiene que parar para beber eso hace que beba menos veces y hoy con tanta subida lo ha notado.

El camino cruza yun puente que marca la antiguedad de a vía pecuaria

Antes de llegar a Navalosa nos encontramos con unas pallozas una en buen estado y otras dos en ruinas.

Las pallozas tradicionales casas de campo para los pastores
La puerta bien bajita
Dos pallozas en ruinas (una pena)

Llegamos a Navalosa (tienda, carnicería y bar), un pueblo en un lugar bonito y alto más de 1.300 m, pero no nos paramos nuestro objetivo es llegar a comer a Hoyocasero.

Seguimos subiendo esta zona tiene problemas de señalización, ya nos ha pasado en otras partes del GR, menos mal que llevamos el GPS con el track que nos saca de dudas más de una vez, aunque esta vez con los planos que venían con la guía de Pranes tenemos mucha más información.

La nieve s¡nos sigue aconpañando a lo lejos

Entramos en Hoyocasero y vamos hasta la plaza allí hay dos bares pero nos comentan que no son restaurantes ni tienen menú del día aún así entramos en el Bar la Casona y preguntamos si nos harán de comer, el hombre que nos atiende nos dice que allí no dan comidas pero con las pintas que nos ve dice que algo nos harán le decimos que si puede ser una sopa y nos dice que si esperamos unos 20 minutos si puede. Al final comemos muy bien, sopa de primero y de segundo un platazo de huevos con patatas y jamón y un trozo de secreto, para beber varias cervezas y luego un te. Todo por 11€ por cabeza, pagamos 23€ propina incluida.

La iglesia de Hoyocasero
Impresionante plato de huevos con jamón y patatasss

Salimos bien comidos y buscamos al poco de salir del pueblo un prado donde hacer un poco de siesta y eso hacemos hasta las 17:30 que reiniciamos la marcha, hacia Venta Rasquilla nos queda un buen trozo.

Nada como una buena siesta
Un recorrido cercano a Hoyocasero

Al poco de caminar encontramos un área de descanso con mesas mucho terreno, un paellero y fuente, estamos aún muy cerca de Hoyocasero.

Área de descanso con mesas barbacoa y fuente

Subimos un poco más atravesando el pinar de Hoyocasero y recorremos grandes fincas de ganado, al acercarnos a la que sería la última gran finca ante de Venta Rasquilla se pierden las marcas, vamos caminando pegados al borde del bosque, hasta llegar a una cerca que permite el paso entramos y vamos por una pista por dentro de la finca hasta llegar a la carretera en donde está la Venta.

En el bosque de la derecha es donde perdemos las marcas
Llegando a Venta Rasquilla, al fondo de ve la carretera

Venta Rasquilla son 3 edificios repartidos a ambos lados de la carretera, a la derecha esta el hostal y a la izquierda el bar, entramos al bar y preguntamos por la posibilidad de dormir, nos dicen que el hostal esta lleno con unos trabajadores y que no tiene ningún cobertizo ni lugar donde podamos dormir a cubierto nos indican que vayamos a San Martín del Pimpollar a 4 kilómetros, estamos bastante cansados pero decidimos llamar a los dos hoteles que nos dicen que hay para ver si tienen habitación, el primero está lleno porque hay una carrera de bicis de montaña, el segundo “El Yantar de Gredos” si tiene habitación, reservamos y nos aconsejan ir por la carretera porque el hotel esta más cerca de esa entrada, hay una pista que sale unos 200 m siguiendo por la carretera y va por montaña hasta el cementerio del pueblo.

Si termináis etapa por esta zona os aconsejo seguir a San Martín del Pimpollar, Venta Rasquilla es un sitio bastante cutre y aunque el GR sube a el puerto del pico lo hace por la carretera, en cambio desde San Martín hay un GR que enlaza con el GR10 en lo alto y es un camino mucho más bonito, os dejo aquí el track de la pista que va desde Venta Rasquilla a San Martín del Pimpollar ya que nuestro track acaba aquí, no conecte el GPS en el trozo de carretera son 4km por una carretera sin arcén con unas vistas muy bonitas pero también las debes de tener en la pista.

Llegamos a San Martín de Pimpollar al hotel el Yantar de Gredos 50€ la habitación con desayuno, cenamos también allí muy bueno, cocina elaborada y precio también elaborado cenamos poco y nos costo 36€ a los dos.

Antes de cenar nos dimos una vuelta por el pueblo corta porque hacía bastante aire y frío pero vimos que era un pueblo muy bonito mejor que los que habíamos visitado en esta etapa.

De nuevo cómodamente en la habitación Voro escribe su crónica, se va a mal acostumbrar:

Segunda etapa de la cuarta temporada. Hacia Gredos.
Ayer aclaramos el precio del hostal, sin ningún conflicto, «claro son 40, pero también se cobran 50 por otras habitaciones» y así se acabó el tema. Cenamos tapeando en bares, 5 cañas y 5 tapas, los bares mas o menos acertados y acabamos en un bar de la plaza de Burgohondo escuchando música española de los 80, mientras en la tv hacían un partido de fútbol que nadie miraba, buen ambiente y nos despedimos cantando «la chica de ayer». Esta mañana no sonó el despertador y lo hicimos a las 7,20 y tras desayunar en el bar del hostal atendidos por «el señor del precio justo» salimos a andar a las 8,20. Burgohondo no es un pueblo bonito, ningún pueblo hasta ahora lo es, pero todos tienen vida y servicios. Pese a que están perdiendo población no temen la despoblación todavía. Salimos con la radiante primavera hacia una garganta que cruza y comienza a ascender por un sendero junto a unos huertos, olivos, vid, la ascensión hace que el valle sea mas abrupto, hasta llegar a un collado que corta una carretera, hay aliagas en flor y las jaras comienzan a dominar el sotobosque, los fresnos a medida que ascendemos se hacen mas pequeños y dan paso a los robles que aún no han empezado a brotar, el collado está a unos 1100 m de altitud, en pocos kilómetros hemos vencido un desnivel de 300 m y seguimos subiendo, la mañana está clara y fría y una ampolla empieza a molestarme en el talón izquierdo, la jara huele fuertemente el camino se junta con una carretera hasta llegar a otro collado mas alto muy ventilado, en él está ubicado el campo de fútbol de Navaluenga, en las afueras del mismo pastan las vacas, el pueblo se resiste a llegar, el camino lo bordea, pero nosotros entramos para comprar en la tienda pilas, fruta, pan y unos rollitos de anís. El mesón para almorzar está cerrado y volvemos al camino, saliendo de Navaluenga junto a una fuente con bombeo manual, el camino nos lleva por unos huertos empedrados donde vemos un corzo comiendo y que al vernos intenta salir del huerto y no para de tropezar en el vallado de espinos, lo dejamos en paz, ya que nuestra presencia le pone mas nervioso, al poco tiempo tras volver a subir un repecho el camino cruza una carretera y se mete en una hondonada el paisaje es invernal, la hierba comienza a estar verde, pero aún nada a florecido estamos a mas de 1200 metros, la nieve se ve claramente en las montañas frente a nosotros, buscamos un abrigo soleado para reponer fuerzas, comer rollitos de anís, unas mandarinas y frutos secos, el camino sigue subiendo, vuelve a cruzar la carretera y se adentra en un pequeño valle con alguna huerta, la espalda me duele mucho y me estoy mareando, pido a Paco que pare un poco, bebo agua y me repongo, la llegada a Navalosa se me hace muy pesada, un buitre negro nos sobrevuela, las ovejas en un cercado son de careta negra, y yo también estoy negro. Volvemos a andar y Navalosa que tiene un bar en activo y un par de tiendas, no nos provoca ninguna parada, a menos de 5 km está Hoyocasero y podemos llegar a comer allí, apretamos la marcha, Navalosa se encuentra en un precioso enclave alrededor de un risco, pero la arquitectura del pueblo no lo hace bonito, se encuentra a mas de 1370m,
El camino desciende a la salida del pueblo hasta un arrollo y luego vuelve a subir a un cerro que domina todo el paisaje, el camino está mal indicado y titubeamos un rato, Paco saca su GPS y aclara la situación, es una suerte tener a Paco las marcas desaparecen cada dos por tres. Llegamos a una zona con pinos donde la primavera parece mas avanzada sin perder altura y entramos al pueblo por la parte superior, llegamos a la plaza y preguntamos a un transeúnte para comer, nos dice que hoy no habrá nada, pero que lo intentemos en un bar que nos señala, entramos y tras avisarnos que no es un restaurante, nos da de comer sencillo y abundante, las cervezas caen y unas sopas, unos huevos con jamón, un secreto y nos marchamos del bar a gusto y con ganas de hacer siesta pese a unos moteros que arañan con las ruedas los caminos pegados al pueblo, a menos de un kilómetro en un prado tranquilo nos tumbamos a descansar, llevamos 19km y unos 700 m de desnivel acumulado. A eso de las 17,30 acabamos la siesta y nos dirigimos hacia la venta de la Rasquilla a unos 5 km de nuestro descanso, primero subimos al pinar de Hoyocasero y luego descendemos por un valle amplio junto a un pinar y unos pastos donde las vacas pacen, cruzamos el rio Alberche y al fin llegamos a Venta Rasquilla, en el hostal no quedan habitaciones y tras intentar convencerlos, la única opción viable es separarnos del camino 4 km hasta San Martín del Pinpollar y alojarnos en un hotel allí, tras varios intentos conseguimos una habitación. Los 4 km. los tenemos que hacer por carretera, se hacen duros y entre unas cosas y otras hoy también hacemos 30 km. San Martín el Pinpollar parece un pueblo bonito y la ducha ha sido reparadora.
Mañana seguimos en Gredos pero entraremos en el parque, en el corazón de la sierra.
Hoy la etapa fue muy dura, tengo una ampolla y los dedos de los pies doloridos, la espalda tocada y una sonrisa en la cara.
30 km 950 de desnivel acumulado.

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